Miradas.

Dr. C.A, ANESTESIOLOGO ESPAÑOL.
HOSPITAL DR. GUSTAVO FRICKE, VIÑA DEL MAR.

“Tomé este desafío con la idea de hacer algo distinto simplemente, continuar con el ejercicio de mi profesión pero con un decorado que fuera completamente distinto y que eso me aportara algo que ya no me entregaba el continuar allí. Había vivido en el extranjero en otras ocasiones pero nunca había trabajado. Mi adaptación en Chile fue sin problemas, la adaptación cultural fue sencilla, viví en Viña del Mar que para los propios chilenos es una de las ciudades preferidas para vivir, fue un pequeño lujo. En el hospital me acogieron con los brazos abiertos y poco a poco me gané el cariño de mis compañeros, estoy seguro de ello. Lo que descubrí cuando llegué fue una situación muy similar a la de España, en algunos aspectos incluso superó mis expectativas. En Chile me encontré con la opción de poder ser polivalente en mi especialidad, es decir, poder hacer todo tipo de anestesia, este quizás fue el logro profesional más importante y valorable lo que me ha dado la confianza para poder enfrentarme a cualquier situación laboral en cualquier parte del mundo, además de las ventajas personales de lo que te aporta la experiencia de conocer gente de otro país y un espectáculo natural como es Chile. MAV ha ido mejorando los procesos, cada vez que he necesitado algo de ellos la respuesta ha sido positiva, eficaz y rápida. Siento que MAV le hace un favor muy importante a Chile y que los médicos no sólo los españoles, también los argentinos, colombianos y venezolanos que vienen a trabajar al sistema público también le hacen un favor a Chile y creo que este país debería dar más facilidades, la falta de especialistas en el sistema público es dramática, con la opción de MAV todos salen ganando; el trio formado por el hospital, el médico y MAV son parte de una relación en la que todos se pueden beneficiar. El balance final es muy positivo: una experiencia espectacular y recomendable”.